Un sello con historia
El Punzón de Ginebra fue establecido en 1886 como una garantía oficial del estado con un objetivo preciso: preservar la experiencia relojera de la región. Inicialmente aplicado a partes específicas del movimiento, el Punzón de Ginebra se convirtió en un símbolo de origen y autenticidad para los relojes fabricados en Ginebra. Hoy en día, sigue siendo una de las certificaciones más prestigiosas, otorgada a los relojes en su conjunto, basándose en criterios estrictos relacionados con la estética y el rendimiento del reloj, y garantizando la herencia, la trazabilidad y la excelencia. La Maison dedica un 40% más de tiempo de producción para asegurar que sus relojes cumplan con los exigentes estándares del Punzón de Ginebra, lo que refleja su compromiso con el origen, la exclusividad, el rendimiento, la durabilidad y la excelente artesanía.
Garantía de origen
Esta certificación asegura que el movimiento mecánico del reloj ha sido ensamblado, encajado y ajustado dentro del Cantón de Ginebra.
Garantía de exclusividad
Solo cuatro Maisons en Suiza poseen la prestigiosa certificación Punzón de Ginebra – Roger Dubuis es una de ellas.
Garantía de rendimiento
Una vez ensamblado, cada reloj es probado y certificado individualmente para garantizar una precisión impecable, resistencia al agua y un funcionamiento suave.
Garantía de durabilidad
Las técnicas de acabado avanzadas reducen significativamente la fricción y aseguran una durabilidad excepcional. Los materiales y la artesanía otorgan al movimiento una vida útil casi ilimitada.
Garantía de excelente artesanía
Obtener el Punzón de Ginebra es una tarea rigurosa. Esto se traduce en tiempos de producción prolongados, una atención meticulosa a los detalles y una dedicación a cumplir con los más altos estándares en cada etapa de la fabricación.