Decoración acabada a mano
Excelencia como firma
Las estéticas más refinadas se logran mejor a través de un toque humano meticuloso. De acuerdo con los exigentes estándares de la certificación Poinçon de Genève, los relojeros terminan a mano cada componente de un calibre, tanto los visibles como los ocultos. Esta es la filosofía de la excelencia. Así, un solo calibre puede estar compuesto por más de 600 componentes y ser decorado con más de 20 técnicas distintivas.
Pulido Espejo Distintivo
Artesanía Única, Brillo Duradero
Una decoración distintiva de la Maison es el pulido espejo. Para obtener el efecto brillante que se puede observar en la jaula superior de los tourbillons, el operador traza el componente sobre una superficie abrasiva finamente pulverizada en forma de un número 8, recordando el número de la suerte del Sr. Roger Dubuis. Esto se repite varias veces hasta obtener el brillo perfecto, un proceso que requiere paciencia y determinación. Más sorprendente aún, no hay ninguna escuela que enseñe esta técnica. Cada artesano desarrolla su propio método específico y utiliza sus propias herramientas dedicadas, haciendo que este saber hacer sea único. Este conocimiento se perpetúa al ser transmitido de un operador cualificado a otro.
Oficio de arte
Dedicación a
La relojería y el arte nunca están muy lejos, especialmente en Ginebra. Algunos de los ejemplos más icónicos de métiers d'art incluyen las esferas de esmalte pintado de los relojes del pasado, y más recientemente, la esfera y las microesculturas de la colección Knights of the Round Table. Cada caballero nace de un meticuloso proceso artesanal. A partir de los dibujos iniciales, se crean maquetas de resina en proporciones perfectas. Luego se realizan escaneos 3D, seguidos del moldeo y la fundición en oro rosa de 18 quilates, lo que da como resultado figuras de 6 mm de altura. Los hábiles artesanos dan vida a la apariencia refinada final. Se tarda de uno a tres días en grabar manualmente cada caballero y detallar las armas más delgadas o los sutiles matices de un casco, lo que requiere un nivel magistral de paciencia y delicadeza. Finalmente, también se aplica una pátina negra a los caballeros, lo que ayuda a suavizar el brillo y a revelar los pliegues, contrastes y los detalles más pequeños de su relieve. El dominio de las artes decorativas también se encarna en Hommage La Placide. Con una esfera de nácar meticulosamente trabajada, el reloj exhibe profundidad, una finura excepcional y una expresividad luminosa.
Expresividad más allá
Teatralidad compartida
Llevando su decoración aún más lejos, la creatividad se comparte con amigos. La Maison incluso invitó a algunos de ellos a reinterpretar su estrella distintiva, utilizando la esfera esqueletizada como lienzo de expresividad. Estas colaboraciones han dado como resultado obras maestras de estética única, al tiempo que han dado origen a nuevas técnicas. Por ejemplo, en la colaboración con Hajime Sorayama, el microrrotor y el diseño esqueletizado de la firma astral fueron reimaginados. De manera similar, inspiradas en el trabajo de aguja del Dr. Woo, se han adoptado métodos excepcionales para grabar oro metalizado sobre zafiro, recreando el estilo de diseño fino y meticuloso imaginado por el artista.